… ¿o de tripas, corazón?
Septiembre 28th, 2008 | Escrito por Paty | Catalogado en Cursos, Diseño de experiencias, Experimentos, Reflexiones, insitum | 16 Comentarios
Diseño Visceral
Hace un par de meses realizamos una investigación para identificar qué oportunidades de innovación podríamos proponer para la botella de una ‘conocida marca de bebidas deportivas’; el estudio se basó en la relación del consumidor con los aspectos funcionales y emocionales del envase. Sí, lo emocional… ese asunto que últimamente se ha vuelto tan popular entre los diseñadores.
Durante el trabajo de campo entrevistamos a Ruby, una entusiasta deportista y consumidora del producto. Mientras ella sostenía la botella intentaba, en vano, definir qué era eso que le gustaba tanto del envase. Al igual que ella, varios de los entrevistados sufrieron la misma incapacidad expresiva para resumir en palabras precisas ese misterioso factor que hacía tan seductor al envase. Balbuceaban frases como: “no sé qué es lo que tiene”, “se siente bien”, “está padre”, “tiene algo” ,“no lo puedo explicar”.
Pero, a diferencia de los demás, Ruby tras una curiosa estratagema, cerrar los ojos, logró lo que parecía imposible: Dar una explicación ‘racional’ a una etérea situación ‘emocional’. Descubrió que los grabados de la botella habían creado en su ‘memoria’ una asociación entre esos detalles táctiles y uno de los momentos favoritos de su día: hacer deporte.
Los grabados le otorgaban, entonces, una función más allá de la personalización y el ‘agarre’ de la botella; al sentir estos grabados con la punta de sus dedos ella se transporta, mediante la imaginación, a una experiencia particularmente placentera.
Esta explicación me generó sesudas preguntas ‘metafísicas’ para el diseñador: ¿es qué acaso podemos ver con los ojos cerrados? y, si es así, ¿qué implicaciones tiene esto cuando diseñamos?
Fue hasta hace unos días, cuando asistí a “Hands on: Human Factors Reserach”, que empecé a encontrar respuestas a estas preguntas. “Hands on” es un workshop impartido por Matt Zabel, manager de Human Factors & Design Research en Brooks Stevens, Inc., firma dedicada al diseño y desarrollo de productos.
Matt explora cómo el material, la textura y el peso afectan la percepción de calidad, valor y deseo que otorgamos a los objetos. Los temas tratados en el taller incluían la importancia del sentido del tacto en el desarrollo humano (percepción háptica) y el valor de los detalles ergonómicos en la experiencia física.
A través de ejercicios con objetos y materiales logramos el objetivo del taller: explorar la experiencia ‘visceral’ del producto. Pero antes de meternos, sin asco alguno, a las ‘tripas’, debo hablar de las conexiones y relaciones que hacen exitoso a un producto. Éstas son:

También existe otra conexión, esa que se da en el punto de venta cuando Ruby toma la botella, la siente y sin saber porqué, sabe que está bien hecha y que le gusta. Esa conexión ‘mágica’ que se da entre producto y consumidor, la conexión visceral.

¿Por qué hablar de conexiones viscerales?
Para variar Don (le digo así porque ya es mi amigo), con su libro Emotional Design – Why we love or hate everyday things, nos da algunas respuestas:
“… much of the human behavior is subconscious, beneath conscious awareness… many judgments have already been determined before they reach consciousness.” p.11
Amamos u odiamos las cosas en un instante. Segundos después de percibir un objeto con nuestros ojos o la punta de dedos se da un momento ‘mágico’, en el que nuestro lado primitivo o cerebro ‘reptil’ nos dice si nos gusta o disgusta; después pasa por nuestra mente conciente, pero para ese entonces decisiones muy importantes han sido tomadas.
“At the visceral level, people are pretty much the same all over the world.” p.33
Como diseñadores e investigadores tomamos en cuenta cuestiones sociodemográficas, pero no podemos dejar de lado las ‘tripas’ porque mientras lo racional y lo emocional varía por cultura, lo visceral es prácticamente igual para todos.
“Visceral design is what nature does” p. 65
Lamento corregir a aquellos que piensan que la naturaleza es bella, pero no lo es. La naturaleza no hace cosas hermosas, la naturaleza hace que las cosas se sientan correctas; ese sentimiento de lo ‘correcto’ es algo que no podemos dejar de lado cuando diseñamos ya sea una botell, un póster (infografía) o una interfaz.
Por años el diseño se ha enfocado en la realización objetos estéticos y agradables para la vista, después llegó la ‘sub-tribu’ de diseñadores de información haciendo no sólo ‘cosas bonitas’ sino también funcionales.
Pero ¿qué pasaría si por un momento dejamos de prestarle atención a la vista y nos concentramos en el tacto? ¿si en vez de enfocarnos en la función, lo hacemos en la emoción? Como diseñador suena aterrador, lo sé. Pero no es tan aterrador como los experimentos que Harry Harlow realizó en la década de 1950. Preparen la caja de Kleenex:
Con ‘The Wire Mother’ este psicólogo americano separó a un grupo monos bebés de sus madres biológicas dándoles la opción de dos madres sustitutas: una cubierta de tela afelpada y otra hecha de alambre. Aún cuando sólo la segunda proveía de alimento (mediante un biberón con leche), los pequeños monos prefirían pasar hambre al lado de la suave madre afelpada, que pasar tiempo al lado de una fría madre ‘funcional’.
La experiencia del tacto es crítica, como diseñadores no debemos subestimar el poder del tacto y deberíamos desarrollar y evaluar las experiencias táctiles con el mismo rigor que lo hacemos con la estética.
Por qué no la próxima vez que diseñemos tomamos en cuenta el sentido del tacto y las conexiones viscerales; tal vez logremos que los usuarios ‘vean’ nuestro diseño con los ojos cerrados y al igual que Ruby asocien esos detalles táctiles con experiencias placenteras y momentos agradables.


Septiembre 28th, 2008 at 7:19 pm (#)
Pero que sensibles!
Muy bueno Paty! Yo creo que de la vista nace el amor, y los otros sentidos (en primer lugar el tacto) transforman la experiencia de uso.
Gracias por compartirnos tu experiencia.
Septiembre 30th, 2008 at 12:05 am (#)
Muy buenas referencias Paty, ahora sí que nos va dar miedo postear después de estas últimas notas que han publicado de tan buena calidad.
Espero tus siguientes aportaciones
Septiembre 30th, 2008 at 3:58 am (#)
la verdad que me gustó mucho el tema…de alguna forma el sentido del tacto es importante para todo y algunos (como yo) creemos que la piel es el órgano más grande del cuerpo.
El desarrollo de la percepción en personas con deficit en alguno de los sentidos es admirable…y porque no pensar que todo es posible y que nadie se quede fuera?…
por suerte Internet dió un buen paso tranformandose en un lugar con contenidos sin sentido para realmente tranformarse o apuntar a una web hecha para las personas.
Muy buen artículo
Septiembre 30th, 2008 at 7:32 am (#)
muy interesante Paty!!
esto también me pasa, pense que era como algo mío, una manía o algo asi jeje. Es que cuando veo algo que me interesa, siempre la tomo y la toco; algunas veces siento su textura o solo el diseño…si suena raro… ahora entiendo
Voy a comprar este libro, desde cuando que me interesó.
Saluditos!!
Septiembre 30th, 2008 at 9:17 am (#)
Demonios Pats ya me hubiera muerto.
A mi me pasas mucho con la ropa, si no me gusta la textura de algo no lo compro aunque se vea muy bien.
Y coincido con Seth, ¡¡¡tengo miedo!!!
jajaja
Septiembre 30th, 2008 at 11:47 am (#)
Pary pary!
Very nice my dear, se ve que le metiste cabeza!! También veo como Ruby hizo un cambio drástico en tu vida.. ya nunca serás la misma!
Lo único cuestionable es lo de los monos que mencionas que llegaban al extremo de morirse por permanecer cerca de la mamá de peluche, conozco bien el estudio, y nunca leí que llegaban al extremo de morirse. Tal vez solo no lo recuerdo o tu exageraste un poco para atrapar más al público.
De todas formas muy buen post!
Saludos,
Ev
Septiembre 30th, 2008 at 12:05 pm (#)
Efectivamente exageré un poco, una pequeña hipérbole para hacer más dramático el punto. Ningún mono murió en el estudio. Solo tuvieron problemas de desarrollo y en algunos casos se automutilaban.
La verdad es la siguiente:
Harlow’s first observation was that monkeys who had a choice of mothers spent far more time clinging to the terry cloth surrogates, even when their physical nourishment came from bottles mounted on the bare wire mothers. This suggested that infant love was no simple response to the satisfaction of physiological needs. Attachment was not primarily about hunger or thirst. It could not be reduced to nursing.
Gracias por sus comentarios.
Cheers!
Septiembre 30th, 2008 at 3:34 pm (#)
Patyyy!!!!! es buen dato que el interés por la psicología crezca y no lo contrario después de convivir cuatr meses, diario, por lo menos 8hrs con una psicóloga.
Me has dejado boquiabierta…..tu manera de explicar las cosas siempre ha sido muy divertida…..ahora sabemos que en ocasiones hay que hacerle más caso al estómago que a todo lo que viene después…
….la realidad es una construcción….todo es interpretación…y lo que tocamos también lo interpretamos….la experiencia del tacto ocurre todo el tiempo….me dejaste pensando y como eso es buen ejercicio, me gustaría leerte seguido.
Octubre 2nd, 2008 at 4:59 am (#)
[...] con el diseño emocional no dejéis de leer lo que Paty cuenta sobre Diseño Visceral. Me gusta especialmente el modelo que plantea de Diseño Visceral en cuanto a las dimensiones [...]
Octubre 15th, 2008 at 11:33 pm (#)
Maravillosos los temas a tratar! Un saludo desde Chihuahua y ahora los visitare frecuentemente a parte de recomendarlos =)
Noviembre 3rd, 2008 at 2:38 pm (#)
Tienes toda la razón, ahora que me pongo a pensar, la experienecia táctil que tengo con mis aparatos favoritos los hace distinguible y los relaciono sin darme cuenta con una sensación de placer y satisfacción.
Los dos que más recuerdo son mi mp3 ZEN (de Creative) cuando aún vivía y acutalmente mi PC Acer que tiene un teclado con un textura muy especial.
Definitivamente las experiencias de nuestras tripas nos marcan de formas inimaginables.
Noviembre 24th, 2008 at 11:46 am (#)
Muy interesante el artículo, y es cierto. Los sentidos son nuestra interacción con el mundo exterior. En cierta forma es como comprendemos la realidad. Y el tacto no es sentido para dejar de lado. Puede resultar un elemento muy importante a la hora del diseño de algo. Todo son disparadores, muchas veces olemos un aroma y nos recuerda un momento determinado cuando éramos niños, lo mismo puede ser con música especifica o al ver algo. El bebe conoce a través del tacto… o llevándoselas a la boca, pero bueno jaja.
Un ejemplo sobre la importancia del tacto, que se a implementado últimamente es en tarjetas personales. Muchos, en especial estudios de diseño, buscas materiales nuevos sobre los cuales realizar sus tarjetas, se ha usado desde silicona, hasta aluminio. Y no mencionar de todos los papeles posibles. Y las formas posibles.
Marzo 7th, 2009 at 7:40 pm (#)
Visto así, parece que el diseño es el interface de la vida
Mayo 28th, 2009 at 11:31 pm (#)
Muy buen, estaba buscando algo relacionado con requermientos emocionales a nievel viceral y encontré este post, está muy bueno y precisamente estoy leyendo Diseño Emocional de Don Norman.
Junio 11th, 2009 at 11:56 am (#)
Excelente artículo!! Que interesante saber acerca de las sensaciones y las asociaciones pero sobre todo que ciertos productos nos presentan una experiencia visceral… desde hoy los visitaré muy seguido!! logos baratos
Septiembre 6th, 2009 at 5:48 pm (#)
Paty: Gracias por el artículo. Muy interesante.
Soy estudiante de diseño industrial y estoy elaborando mi tesis sobre diseño emocional. Leí a Noman, a Jordan etc. Pero estoy buscando autores mas cercanos a la psicología, para apuntar la investigación no tanto a las emociones, sino a la relación personal que cada individuo posee con los objetos. Me interesó mucho por ej. la investigación de Harlow. Lo que quisiera pedirte es alguna recomendación bibliográfica del tema. Y permiso para citarte en mi tesis (En ese caso necesitaría mas datos tuyos y de tu investigación)
Muchas gracias!
Santiago.